Las vitaminas

14 Aug 2017

Las vitaminasLas vitaminas son sustancias inorgánicas que están presentes en los alimentos y nos resultan absolutamente imprescindibles para la vida. Con las vitaminas se puede y debe usar el término 'esencial', que quiere decir que son necesarias para nuestro organismo, y es que, cada una de las 13 vitaminas tienen una función específica en el correcto funcionamiento del cuerpo, siendo por ello indispensables dentro de la alimentación de cualquier individuo.

Su carencia en el organismo de cualquier persona puede desencadenar problemas de salud. Por ello, debemos tomarlas obligatoriamente del exterior, ya que nosotros mismos no somos capaces de sintetizarlas a partir de reacciones químicas. Esta regla tiene excepciones, como veremos más adelante, ya que el organismo es capaz de sintetizar cierta cantidad de algunas vitaminas.

En la actualidad hay descubiertas y descritas 13 vitaminas. Esto no quiere decir que sean las definitivas. Es posible que, en algún momento, un grupo de científicos descubra otra, a pesar de que desde 1948 no se ha descrito ninguna. Todas ellas tienen, como mínimo, dos denominaciones, por un lado poseen un nombre con dígitos (letras y números) y por otro también se las conoce con una denominación extendida, que puede referirse a su forma química o alguna de sus funciones. Por ejemplo: ácido ascórbico es lo mismo que vitamina C.

Ningún alimento posee todas las vitaminas necesarias para el correcto funcionamiento del cuerpo y tampoco hay ningún alimento que no posea ninguna. Hay vitaminas que están más extendidas que otras en la naturaleza y se encuentran presentes en muchos alimentos y otras que se concentran en un grupo más reducido de alimentos.

¿Para qué sirven las vitaminas?

Cada uno de estos componentes posee funciones concretas y específicas, que son irremplazables. Por este motivo, si se produce un desajuste en sus niveles (hipo o hipervitaminosis) o existe una ausencia de las mismas (avitaminosis) el organismo no trabaja bien y se producirán alteraciones. La mayoría de las vitaminas funcionan, entre otras cosas, como cofactores o co-enzimas de reacciones químicas. Es decir, son elementos imprescindibles para que esa transformación, minúscula pero constante, tenga lugar en nuestros órganos. Por ejemplo, sin vitaminas no se puede obtener energía a partir de los alimentos o no funciona bien el sistema defensivo frente a infecciones o las conexiones neuronales de nuestro sistema nervioso se ven alteradas.

Las vitaminas no aportan energía al organismo, es decir, son nutrientes acalóricos. Por este motivo, en una dieta hipocalórica o adelgazante, no hay que reducir el aporte vitamínico.

¿Qué cantidad de vitaminas hay que tomar?

Cada una de ellas posee una recomendación de consumo específica que suele ser bastante pequeña y está ajustada a características y situaciones como sexo, edad, embarazo o lactancia. Sin embargo, y a pesar de necesitar mínimas cantidades vitamínicas, si no mantenemos una alimentación completa y muy variada tomando de todos los grupos de alimentos, desarrollar carencias con algunas vitaminas no es tan infrecuente.

Además de todo esto, algunas vitaminas son muy sensibles a las condiciones ambientales y pueden inactivarse dejando de ser útiles. La incidencia directa de la luz solar, el calor o incluso la propia solubilidad de algunas, hace que se puedan degradar antes o durante su ingesta.

Requerimientos especiales de vitaminas

Existen diferentes etapas en la vida como la infancia, el embarazo o la lactancia, donde nuestro cuerpo requiere un incremento de estas vitaminas, este suplemento deberá ser prescrito por un médico, ya que como decíamos, su ingesta abusiva (hipervitaminosis) también puede ser perjudicial para la salud.

El consumo de alcohol, tabaco o diferentes drogas pueden generar un elevado gasto vitamínico, lo que conviene tener en cuenta a la hora de elaborar la dieta diaria.

 

5 trucos para acelerar el metabolismo y bajar de peso

04 Oct 2016

Fitness 3 body¿Sabes a qué se refieren cuando se habla de metabolismo basal? ¿No? ¡Te vas a sorprender! El metabolismo basal no es otra cosa más que la cantidad de energía -mínima, por cierto- que utiliza tu cuerpo para desarrollar todas sus funciones básicas cuando estás en reposo. Entonces, si podemos aumentar la cantidad de energía que gastamos aun cuando estemos en reposo, tendremos comoresultado continuar bajando de peso inclusive al descansar y no sólo mientras hacemos ejercicio. ¿Suena bastante interesante, verdad?

¿Cómo poner esto en práctica? Sencillo: si sigues estas recomendaciones -cinco trucos, los llamo yo- podrás activar e incluso acelerar tu metabolismo durante todo el día y en especial al descansar o al irte a dormir y, por consiguiente, poco a poco recuperar tu peso ideal:

1. Prefiere agua fría

Consume el agua que bebes durante el día de fresca a fría: de este modo, tu cuerpo va a emplear más energía de la acostumbrada al buscar calentarla y dejarla a la temperatura de tu organismo; ahí comienza la aceleración de tu metabolismo.

Algunas personas recomiendan beber té verde; sin embargo, no hay ningún dato fidedigno que asegure que el té funcione realmente, aún así, no pierdes mucho con intentarlo.

2. Consume picante

Al consumir picante -sin abusar, por supuesto- u otras especias, tu cuerpo gasta más cantidades de energía, pues comienza a sudar para refrescar el organismo, ya que el picante es un alimento termo genético y aumenta considerablemente la temperatura del cuerpo.

Sudar es muy bueno, así que ahora piensa en todas las actividades que te hacen sudar y procura realizarlas.

3. Come más veces al día…

…¡Pero con sabiduría! Tomar tres alimentos y dos colaciones durante el día mantendrá a tu cuerpo en constante trabajo y, por lo tanto, gastará más calorías. Toma porciones pequeñas de semillas o proteínas, ensaladas o alguna fruta con poca azúcar -¡nunca frituras-! y comenzarás a ver resultados en tu ropa: te va a comenzar a quedar mucho mejor, lucirás bien y tú te sentirás de maravilla.

No descartes la idea de visitar a tu nutriólogo y pedirle el mejor plan de alimentación según tu edad, peso y ritmo de trabajo.

4. Duerme con pocas cobijas

Mantenerte fresco o con un poco de frío obliga a tu cuerpo a gastar combustible calentándose, mas no exageres y pongas en riesgo tu salud, nada más haz trabajar un poco más a tu cuerpo para que gaste la energía acumulada y convertida en grasa.

Toma un poco de agua antes de ir a dormir o una taza de té de jengibre, un anti-inflamatorio natural que te ayudará a descansar mejor.

5. Haz caminatas fuertes, y detente…

…Por ejemplo, en tu oficina: sube las escaleras lo más rápido que puedas y al llegar al piso deseado, camina a un ritmo tranquilo. Más tarde, vuelve a usar las escaleras con energía y luego camina. También puedes acelerar el paso mientras caminas, esto aumenta el latir del corazón un poco y luego disminuye el ritmo. Hacer esto te mantendrá activo y la energía que emplearás será mucho mayor de la que usas normalmente.

Dependiendo de tu condición física, haz lo siguiente: camina un poco y luego corre algunos tramos, vuelve a caminar y de nuevo corre un poco más fuerte que la primera vez, detente y otra vez a caminar; si haces esto durante 30 o 40 minutos al día, tu cuerpo continuará gastando energía aún cuando te encuentres en reposo.

Bajar de peso es un proceso, piensa solamente cuánto tiempo te tomó adquirir el sobrepeso y luego date por lo menos el mismo tiempo para bajarlo. No busques “soluciones milagro” que te prometan perder peso rápidamente o con poco esfuerzo, normalmente eso, a la larga, resulta muy peligroso, costoso y puede traerte serias consecuencias en tu salud.